Creación de la Unidad de Cuenta Estable

Meta institucional

Creación de la Unidad de Cuenta Estable

Resumen Ejecutivo

La inflación no es un obstáculo insalvable para acceder a una unidad de cuenta estable. La experiencia de medio siglo de Chile lo demuestra. Hay que crear una Unidad de cuenta indexada a la fluctuación de la moneda corriente (currency) según la variación de su poder adquisitivo medida por el Índice de Precios al Consumidor. Esta unidad de cuenta permite mantener la equivalencia real de las prestaciones dinerarias a lo largo del tiempo en forma permanente.

La UCE debe ser creada por el Congreso por aplicación del inciso 11, art. 75, de la CN: “Corresponde al Congreso: inciso 11.Hacer sellar moneda y fijar su valor.”

El proyecto de ley que es necesario dictar se encuentra al final de este capítulo.

En nuestro país, lo primera medida a adoptar es derogar la prohibición de indexar, dispuesta por la ley 23.928

En principio, la UCE es de uso voluntario en todo tipo de operaciones civiles, comerciales o de cualquier naturaleza.

Sin embargo, cuando razones de interés general o de protección de los más vulnerables lo hace aconsejable, la UCE es obligatoria: sueldos y salarios, jubilaciones y pensiones, plazos fijos a 90 días o más, bonos y títulos emitidos en moneda local por el Estado.

Para evitar gravar ganancias inexistentes, los balances se ajustarán por inflación a la paridad UCE. Y en forma simétrica, las escalas del impuesto a los ingresos tendrán ajuste automático a paridad UCE para prevenir un aumento de la presión impositiva a todos los contribuyentes como consecuencia de la inflación que origina una situación paradojal: el Gobierno crea la inflación con la emisión monetaria y obtiene con ella un beneficio fiscal.

La UCE cotizará en forma diaria con el mismo procedimiento del CER.

Los ajustes estarán exentos del impuesto a los ingresos, porque lo que rige es el poder adquisitivo y no la cantidad de moneda nominal necesaria para mantener actualizado ese poder adquisitivo.

La moneda de largo plazo UCE, blindada contra la inflación, estimula el crecimiento del ahorro que debe canalizarse hacia el Pleno Empleo y el Desarrollo.

Desarrollo de la propuesta

Los Gobiernos de todas las naciones del mundo deberían crear una unidad de

cuenta indexada para el uso de los ciudadanos. No tiene costo hacerlo. Todo lo

que los Gobiernos deben hacer es determinar un índice de precios, presentarlo

en forma atractiva, publicarlo diariamente en términos de moneda corriente,

asumiendo el compromiso de que el índice se continuará calculando sobre bases consistentes y sin futuros congelamientos u otras interferencias”. Robert J. Schiller, Premio Nobel de Economía, 2013

La moneda es la única unidad de medida inconstante que aún existe en la civilización (Irving Fisher)

La historia muestra que ninguna moneda, aún la acuñada en oro, pudo cumplir cabalmente la función de patrón de valor estable en períodos prolongados. El dólar norteamericano, moneda estrella del siglo XX, tuvo una inflación del 2006% durante dicho siglo, perdiendo el 95 por ciento de su poder adquisitivo.

Los esfuerzos de los economistas para alcanzar una moneda estable han resultado infructuosos. Se insistió en utilizar la misma herramienta (moneda corriente) como patrón de medida, cuando históricamente estaba demostrado que esto era inviable en el largo plazo porque la moneda fluctúa por la permanente e imprevisible variación de los precios (Hayek) causada por la naturaleza inmanente del mercado. Un patrón de medida debe cumplir una única y suprema condición: ser invariable (G. PoulettScrope). Si fluctúa, es inservible como patrón de medida, aunque sea indispensable para efectuar pagos y realizar transacciones al contado. La verdadera solución estaba en inventar una nueva institución. Como sostiene Karl Popper: la verdad no se descubre; se inventa. Fue lo que hicieron a partir de 1823, economistas precursores con vocación copernicana: no se limitaron a escudriñar la institución “moneda” tal como había sido creada por el orden espontáneo del mercado, sino que plantearon un cambio de paradigma: desdoblar las funciones de la moneda corriente creando una nueva institución, LA UNIDAD (A. Marshall, 1886), que es una unidad de poder adquisitivo constante basada en el precio de los bienes para permitir el ajuste de las prestaciones dinerarias. Las teorías de Marshall fueron adoptadas por Irving Fisher, el eminente economista norteamericano autor de la fórmula que lleva su nombre, profundizo la cuestión y en 1911 publicó su libro ThePurchasingPower of Money que contiene un lúcido desarrollo de la cuestión tanto desde el punto de vista matemático como lógico.

El pensamiento de Marshall nos dice: visto que la moneda corriente –currency– no puede ser estable, convirtamos el concepto mismo de la estabilidad (índice de precios) en una moneda (unidad de cuenta). Para ello hay que monetizar el índice de modo que éste sea el contenido único y excluyente de la nueva institución.

Una moneda cuyo contenido exclusivo es el propio índice, será necesariamente estable porque cualquiera sea la fluctuación de la moneda corriente, siempre existirá en la recta numérica un número tal que pueda convertirse en el coeficiente que refleje la fluctuación de la moneda. Logramos así una estabilidad ontológica porque está contenida en el propio ser de la moneda virtual. El índice de precios es el epítome de lo estable y por lo tanto la UCE, cuyo contenido exclusivo es el índice, deviene una moneda necesariamente estable. De este modo, se convierte un problema milenario insoluble de la economía, en una cuestión lógica regida por el principio de identidad.

El rol del Congreso

En cuestiones monetarias, el Congreso Nacional tiene cuatro atribuciones expresamente contempladas por la Constitución Nacional (incisos 11 y 19 del artículo 75).

  1. La primera es “hacer sellar moneda”, cosaque se cumple con la emisión de la moneda transaccional o corriente (currency). Es decir, el peso.

  2. La segunda, “fijar el valor de la moneda”, se cumplía antiguamente estableciendo una equivalencia con el oro. Así la ley 3871 del 31 de octubre de 1889, estableció que un peso oro equivalía a 2,27 pesos papel moneda nacional. Desaparecido el patrón oro, el Congreso ha dejado de ejercer esta función.

  3. La tercera es “fijar el valor de las monedas extranjeras”, es decir el tipo de cambio. Esto se establecía antiguamente por la paridad con el oro.

  4. La cuarta: está incluida en el inciso 19 de artículo 75:Proveer lo conducente…a la defensa del valor de la moneda. Vale decir, que la CN exige al Congreso que provea a la sociedad una moneda estable. Es una exigencia de “calidad” de la moneda. No basta con proveer cualquier moneda fiat sujeta a fluctuaciones, sino que se exige un patrón de medida que permanezca invariable en el tiempo.

En suma, de las cuatro atribuciones o responsabilidades que la CN otorga al Congreso, sólo se está cumpliendo la primera: sellar moneda.

Lo que proponemos para cumplir en plenitud lo previsto en los puntos b) y d) es el desdoblamiento de las funciones de la moneda, conforme a la propuesta de Alfred Marshall exitosamente aplicada por Chile. Este patrón tabular de valor garantizará la equivalencia de las prestaciones en las obligaciones a plazo, configurando una plataforma jurídica imprescindible para la justicia conmutativa.

Finalmente, el Congreso debe reasumir la función de fijar el valor de la moneda extranjera, decisión de política económica de la máxima importancia que requiere un tratamiento especial.

La indexación del tipo de cambio

Como hemos adelantado, el endeudamiento externo en gran escala trae aparejado un atraso del tipo de cambio que es artificial porque no está basado en un crecimiento de las exportaciones sino en el déficit fiscal. Al existir una gran oferta de dólares el peso se aprecia en demasía generando una distorsión que perjudica:

  1. Al propio Estado que obtiene menos pesos por los dólares que vende, con lo cual se endeuda más de lo necesario. Se castigan las exportaciones cegando la única fuente de divisas verdaderamente genuina.

Este sistema estimula artificialmente las importaciones y los viajes de turismo al exterior que no son una prioridad en el grave momento de crisis que atravesamos.

Además, permite la bicicleta financiera con dólares especulativos que ingresan a la economía y obtienen rendimientos desmedidos comprando Letes u otras alternativas en pesos.

Todos estos problemas tendrían solución con la creación de la UCE. Para ello es necesario indexar el tipo de cambio como dispone el artículo 4 del proyecto de ley anexa. Esta decisión del Congreso no es más que cumplir con lo que dispone el inciso 11 del artículo 75 de la Constitución Nacional:

Artículo 75, inciso 11: Corresponde al Congreso: … fijar el valor de las monedas extranjeras.

Dicho artículo también prevé circunstancias excepcionales que hagan necesario una modificación del tipo de cambio en términos reales que también deberá ser adoptado por el Congreso con el asesoramiento del Banco Central.

En lo específico de la situación planteada alrededor de las Letes, la indexación corregirá los problemas actuales.

El escándalo público que genera una tasa de interés del orden del 26% anual que es meramente nominal ya que con una inflación del 22% anual queda reducido a un rendimiento más que moderado del 4% real. Al nominarse las LETES en UCES, el rendimiento tendrá dos componentes claramente individualizados: el 22% es simplemente la compensación de la inflación y el 4%, el interés real.

Al mismo tiempo, la indexación del tipo de cambio eliminará los rendimientos abusivos porque el dólar tendrá un aumento igual a la tasa de inflación y por ende, el rendimiento anual de las LETES acompañará la indexación del dólar.

La indexación no es inflacionaria

Según Milton Friedman, la principal objeción a una indexación ampliamente difundida, es el argumento de su impacto inflacionario sobre la economía. Expresado de esta manera simplista este juicio de valor es sencillamente falso.

La indexación no agrega medios de pago y por lo tanto no impacta sobre el primer término de la fórmula de Fisher a favor de la inflación. En cambio, su uso universal favorece la estabilidad, porque reduce la velocidad de circulación, al crear opciones de ahorro blindadas contra la inflación en reemplazo del refugio en la compra de bienes innecesarios. En el largo plazo, puede actuar en pro de la estabilidad sobre el segundo término de la fórmula de Fisher, aumentando la oferta de bienes por la canalización del ahorro a la producción. La experiencia de Chile es aleccionadora: con indexación universal por medio de la UF, la inflación anual se redujo del 508,1% (1973) al 3,3% (promedio de la década 2000-2009).

Argentina, único país del mundo que prohíbe la indexación por ley de orden público, registra la segunda inflación más alta del mundo. Lo que ocurre es que todas las variables macroeconómicas están indexadas: los precios por el mercado, los salarios por las convenciones colectivas y los impuestos por su propia estructura, ya que todos son porcentajes de precios o ingresos. La prohibición de indexar sólo alcanza al ahorro y a los instrumentos de crédito.

Con ello se inhibe el mercado de capitales y la inversión de largo plazo, mientras se promueve la fuga de capitales que adquiere ribetes alarmantes.

El atesoramiento del dólar y su uso como unidad de cuenta tiene un altísimo costo para la economía nacional

A partir de la crisis de 1975 conocida como Rodrigazo, el dólar comenzó a utilizarse como reserva de valor y unidad de cuenta. Esto ha tenido, y tiene, un alto costo para la economía nacional en general y para los ahorristas (atesoradores) en particular.

Podemos identificar cuatro costos para el ahorrista que atesora dólares como reserva de valor.

  1. Inflación del dólar: el dólar tiene inflación crónica. A lo largo del Siglo XX tuvo una inflación promedio del 3,09% anual. Entre 1913 y 2017 perdió el 95% de su poder adquisitivo. A partir del default del Tratado de Bretton Woods en 1972, decidido por Richard Nixon, el proceso de inflación se agravó y en los últimos 40 años perdió el 75% de su poder adquisitivo.

En el cuadro anexo se muestra la evolución del poder adquisitivo del dólar en períodos de diez años.

 

PÉRDIDA DEL PODER ADQUISITIVO DEL DÓLAR

DESDE 1913 HASTA 2017

Período

Inflación

Pérdida del poder

Adquisitivo

1913-2017

2.500%

96%

1917-2017

1.884%

94%

1927-2017

1.392%

93%

1937-2017

1.702%

94%

1947-2017

1.113%

91%

1957-2017

872%

89%

1967-2017

736%

86%

1977-2017

404%

75%

1987-2017

216%

58%

1997-2017

153%

35%

2007-2017

118%

9%

 

Fuente:US Bureau of Labor Statistics. Consumer´s Price Index (CPI) – 2017

Adoptamos como media histórica 3,09% anual.

  1. El atesoramiento impide cobrar interés sobre los saldos líquidos disponibles. El plazo fijo en moneda de poder adquisitivo estable UF tiene un rendimiento promedio del 3% anual.

  2. Costos de entrada y salida: comprar y vender dólares tiene un alto costo de transacción, en tanto la conversión de moneda corriente a moneda virtual, o viceversa no tiene costo alguno. En el primer caso existe una operación de compraventa de divisas. En el segundo caso se trata simplemente de una forma distinta de expresar la misma moneda.

Estimamos el costo conjunto de entrada y salida en el 1% anual.

El costo directo para el ahorrista-atesorador es el 7,09% anual que podría ser de elevada rentabilidad para cualquier ahorrista.

Pero hay que considerar el costo macroeconómico que tiene la fuga de divisas, la carencia de una moneda doméstica estable, la destrucción del sistema bancario, la jibarización del mercado de capitales, la imposibilidad de financiar inversiones de largo plazo en el mercado local.

Son costos difíciles de traducir a cifras numéricas. Pero lo que sí sabemos es la decadencia nacional expresada en el retroceso de nuestra posición relativa en el concierto internacional. Hemos retrocedido 54 casilleros pasando del puesto 7º al puesto 61º. Hemos destruido la moneda, la bancarización y el mercado de capitales y el ingreso per cápita, en todos los cuales estábamos a la cabeza de América Latina hasta que sobrevino la marea populista.

La Unidad de Cuenta Estable –UCE- reduce los costos de transacción

La UCE podrá ser utilizada por el público con total espontaneidad, sin necesidad de cálculos complejos y sin costos transaccionales propios de la indexación tradicional. Basta colocar susiniciales –UCE- para incorporar a la transacción todo el plexo legislativo contenido en las normas que la regulan. Esto facilitará su difusión universal y promoverá el ahorro popular como ocurrió con la UF en Chile. En 1985 ese país experimentó el llamado “milagro del ahorro chileno” por su crecimiento exponencial, que contribuyó a alcanzar el índice de bancarización más alto de América Latina.

Justicia conmutativa

La Unidad de Cuenta Estable será una herramienta fecunda e insustituible de la justicia conmutativa en las obligaciones pecuniarias, especialmente en las de largo plazo. En forma espontánea y sin intervención de los Jueces, las partes llevan a cabo un acto justo simplemente pagando lo pactado porque la existencia de una unidad de medida carente de fluctuaciones, permite garantizar que cada uno recibirá lo debido, no sólo en la letra sino en su espíritu (Joseph LoweEsquire, El Estado Actual de Inglaterra en relación a la Agricultura, el Comercio y las Finanzas, editado en Londres, 1823).

Rentabilidad social de la UCE

Su creación no tendrá costo alguno para el Gobierno ni para la sociedad y será fuente de grandes beneficios sociales mitigando el desamparo que hoy afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad como trabajadores, jubilados, beneficiarios de planes sociales, pequeños ahorristas, etc. Posibilitará además, el acceso a la vivienda digna y a bienes públicos de calidad y alcance universal, mediante la creación de un robusto mercado doméstico de capitales.

La valiosa experiencia de la Unidad de Fomento (UF) de Chile

Hasta lo que he podido determinar, la UF es la primera unidad de cuenta indexada que ha resultado exitosa en el mundo. Este es el primer caso en que la indexación ha sido implementada referenciando los precios en base a una unidad análoga a la moneda, en lugar de basarla en una fórmula de indexación. Robert J. Schiller, Premio Nobel de Economía 2013.

El 20 de enero de 1967, durante la presidencia de Eduardo Frei Montalva, Chile creó la Unidad de Fomento (UF) que es una unidad de cuenta indexada a la fluctuación de la moneda corriente (peso chileno) según la variación de su poder adquisitivo medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) lo cual permite mantener la equivalencia real de las prestaciones recíprocas, a lo largo del tiempo.

Medio siglo de aplicación ininterrumpida de la UF en Chile, han logrado resultados ampliamente positivos:

  1. Disponer de un patrón monetario de aceptación universal. En enero de 1985 el 96% de las colocaciones del sistema bancario a más de un año se habían efectuado en UFs u otras formas de indexación.

  2. Lograr una moneda virtual probadamente estable. Entre 1975 y 2011 la inflación del dólar fue del 427% y la valorización de la UF en dólares fue del 461%. La UF protegió al ahorrista de las inflaciones del peso chileno y del dólar.

  3. Desencadenar el milagro del ahorro (savingmiracle), generado por su estabilidad. Quien en 1975 colocó U$S 100 en UFs a plazo fijo al 3% anual, en 2011 tiene el equivalente a U$S 1362.

  4. Alcanzar el mayor crecimiento per cápita de América Latina en el período 1974-2009; siete veces más que Argentina y tres veces más que Brasil.

  5. Reducir el spread bancario en 7,7 puntos optimizando la competitividad. El spread bancario para operaciones indexadas es el más bajo de América Latina y está en línea con el spread de los países más desarrollados: 2,52 % anual en los últimos 20 años.

  6. Crear un mercado de capitales de significativa dimensión.

  7. Reducir la deuda externa a menos de la mitad entre 1985 y 2000, medida como porcentaje del PBI. Hoy, a Chile lo financia el ahorro chileno.

  8. Financiar grandes inversiones de infraestructura.

  9. Ejercer una influencia estabilizadora, contribuyendo al abatimiento de la inflación, que bajó del 508,1% anual en 1973 a tasa promedio del 3,3% en la última década.

  10. Contribuir decisivamente a solucionar el problema de la vivienda con créditos hipotecarios al alcance de todos, a 25 años de plazo y 5% de interés anual. Chile es el único país de América Latina que ha resuelto el problema de las villas miseria.

  11. Alcanzar la bancarización más alta de América Latina: 79% del PBI.

El ejemplo de Chile ha sido seguido por otros países de América Latina como Uruguay, México y Colombia. En el caso de Uruguay el 8 de diciembre de 2011 completó la pesificación voluntaria del 47% de su deudaexterna, entregando bonos emitidos en Unidades Indexadas y pagaderos en pesos uruguayos. Wall Street se desprendió voluntariamente de bonos nominados en dólares recibiendo en pago bonos pagaderos íntegramente en pesos uruguayos.

Proyecto de ley de creación de la Unidad de Cuenta Estable (UCE)

Creación de la UCE

Artículo 1. Créase la Unidad de Cuenta Estable (UCE), cuyo contenido es el valor resultante de aplicar la variación del Índice de Precios al Consumidor -Nivel General, según la metodología de cálculo contenida en el ANEXO I, en los términos y alcances que establece la presente ley.

Fijación del valor de la moneda nacional por el Congreso de la Nación.

Artículo 2.- En cumplimiento del inciso 11 del artículo 75 de la Constitución Nacional, el Congreso de la Nación fijará el valor de la UCE en base al asesoramiento técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Congreso aprobará el procedimiento que deberá seguir el INDEC para la elaboración del Índice de Precios al Consumidor –Nivel General, con el objeto de que el mismo refleje fielmente la variación del poder adquisitivo de la moneda corriente.

Fijación del valor de la moneda extranjera por el Congreso de la Nación

Artículo 3.- En cumplimiento del inciso 11 del artículo 75 de la Constitución Nacional, el Congreso de la Nación fijará el valor del dólar aplicando el Índice de Precios al Consumidor –Nivel General con el objeto de que el mismo mantenga una cotización acorde con la variación del poder adquisitivo de la moneda corriente.

Cuando circunstancias extraordinarias lo hagan aconsejable, el Congreso de la Nación, con el asesoramiento del Banco Central, modificará la base de cálculo para adecuarla a la situación emergente de tales circunstancias.

Ámbito de aplicación de la UCE.

Artículo 4.- Autorízase a pactar en UCEs todo tipo de obligaciones civiles, comerciales, laborales, administrativas, impositivas o de cualquier otra índole, así como créditos hipotecarios, prendarios, bonos, obligaciones u otros títulos valores, cualquiera fuere el destino o el plazo de la operación.

Las obligaciones contraídas en pesos nominales o en moneda extranjera antes de la sanción de esta ley, continuarán con su propio régimen, salvo que esta ley determine otro tratamiento.

Pago de las obligaciones nominadas en UCEs

Artículo 5.- Si la obligación estuviera nominada en UCEs, el deudor cumple entregando la cantidad de moneda de curso legal que resulte de multiplicar las cantidades adeudadas de UCEs por el valor de dicha unidad al momento del pago.

Pago de las obligaciones estipuladas en moneda extranjera

Artículo 6.- Modifícase el artículo 617 del Código Civil, que queda redactado como sigue:

Artículo 617.- Si por el acto por el cual se ha constituido la obligación, se estipuló pagar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor podrá liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal, de conformidad con la cotización oficial.

Publicación en el Boletín Oficial

Artículo 7.- El Congreso Nacional dispondrá la publicación en el Boletín Oficial, de las tablas diarias de conversión del valor de la UCE en pesos corrientes, momento a partir del cual tendrá vigencia en todo el territorio nacional.

Sueldos, salarios, jubilaciones, pensiones y programas de ayuda social

Artículo 8.- Los sueldos, salarios, jubilaciones, pensiones y programas de ayuda social serán expresados en UCEs, a fin de garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo en forma permanente y sin perjuicio de los acuerdos que se celebren entre los trabajadores y los empleadores, para acordar ajustes en términos reales.

Cuotas alimentarias

Artículo 9.-Las cuotas y pensiones alimentarias, judiciales o extrajudiciales, serán expresadas en UCEs.

Conversión de los plazos fijos en UCEs

Artículo 10.- Los plazos fijos constituidos mediante depósitos en pesos en entidades financieras a noventa días o más, serán convertidos en forma automática en UCEs por la entidad que los recibe, al momento de su imposición, sin necesidad de petición del depositante.

Obligaciones del Estado Nacional

Artículo 11.- Los bonos y títulos valores que emita el Estado Nacional en moneda local a plazos mayores a 180 días, serán en todos los casos, nominados en UCEs.

Impuestos, tasas, contribuciones y multas. Ajuste de las escalas progresivas del impuesto a los ingresos. Ajuste de balances por inflación

Artículo 12.- Los impuestos, tasas, contribuciones y multas que actualmente están expresados en montos fijos y no en porcentajes, serán convertidos a UCEs a la paridad vigente a la fecha de promulgación de la presente ley.

El mínimo no imponible y las escalas progresivas del impuesto a los ingresos serán expresados en UCEs, para garantizar su actualización automática. Los balances de las empresas serán ajustados por inflación a la paridad UCE.

Impuesto a los ingresos.

Artículo 13.- Las sumas percibidas en concepto de ajustes o indexaciones de cualquier naturaleza, estarán exentos del impuesto a los ingresos.

Derógase la prohibición de indexar

Articulo 14.- Deróganse los artículos 7, 8, 9 y 10 de la ley 23.928.

Las partes podrán pactar otras fórmulas de indexación distintas a la UCE, recurriendo tanto a índices oficiales como privados o fórmulas polinómicas confeccionadas al efecto.

Artículo 15.- De forma.

Anexo I

Metodología para el cálculo de la unidad de cuenta estable (UCE)

Punto primero: La Unidad de Cuenta Estable (UCE) tendrá un valor de $ 16 (pesos dieciséis) al 31 de mayo de 2016

Punto segundo: A partir de esta fecha la UCE variará diariamente, a un ritmo que será:

a) Para los primeros 5 días del mes igual al promedio geométrico diario de variación del IPC del mes preanterior;

b) Desde el día 6 hasta fin de mes, igual al promedio geométrico diario de variación del IPC del mes anterior.

Punto tercero: Si por alguna causa de fuerza mayor, el valor del IPC del mes anterior no fuera conocido antes del día 6, el valor de la UCE continuará siendo diariamente indexado al mismo ritmo anterior. Una vez conocido el nuevo valor del IPC, se adoptará el ritmo indexatorio requerido durante lo que reste del ciclo mensual, de forma de hacer que el valor de la UCE converja el siguiente día 5 al que hubiese resultado de la normal aplicación de la fórmula anterior.

Punto cuarto.- El INDEC deber. publicar el Índice de Precios al Consumidor antes del día 5 de cada mes.

Punto quinto: Fórmula de cálculo:

d + DM-1 – 5

DM-1

UCEd,M = UCE5,M-1 (IPCM-2 / IPCM-3)

para todo 1 ≤ d ≤ 5

d – 5

DM

UCEd,M = UCE5,M (IPCM-1 / IPCM-2)

para todo 6 ≤ d ≤ 31

Donde:

a). UCEd,M corresponde al valor en pesos de la UCE en el d.a “d” del mes “M”

b). DM corresponde a la cantidad de d.as calendario del mes “M”

c). IPCM corresponde al valor del IPC en el mes “M”