Forestación

Política Forestal

Con crédito de largo plazo, Argentina puede forestar 20 millones de hectárea

y generar exportaciones sustentables por 24.000 millones de dólares anuales

Resumen Ejecutivo

Recursos:

  1. 20 millones de hectáreas aptas para la forestación.

  2. 100.000 trabajadores disponibles que tendrán ocupación productiva, por cada millón de hectáreas que se ponen en explotación.

  3. Clima y condiciones edafológicas que permiten que el crecimiento de las especies sea más del doble que el de países forestales tradicionales.

Condiciones de factibilidad:

1.- Caminos rurales pavimentados para posibilitar el acceso permanente a las explotaciones.

2.- Crédito de largo plazo en UCEs, a baja tasa nominal, que se correspondan con la duración del ciclo forestal.

3.- Existencia de un mercado mundial ávido, que opera sin barreras ni restricciones comerciales. Representa el 9,1 por ciento del mercado mundial de todos los commodities (excluido energía) y está apenas por debajo del comercio mundial de granos (9,7 por ciento) Fuente: Fondo Monetario Internacional.

Beneficios de la primera etapa

La forestación de 5 millones de hectáreas generará 500.000 empleos productivos, posibilitará exportaciones sustentables por 6.000 millones de dólares anuales y radicará población en el interior del país.

Desarrollo de la meta: Importancia de la Industria Forestal

El mercado de productos primarios forestales representa el 9,1 por ciento del mercado mundial de todos los commodities (excluido energía) y está apenas por debajo del comercio mundial de granos (9,7 por ciento). Fuente: Fondo Monetario Internacional, Índices of PrimaryCommodityPrices. 2000/2010. www.imf.org/external/np/res/commod/table 4 110,410.

Este mercado opera sin barreras ni restricciones comerciales o sanitarias, frecuentes en otros productos primarios. Los productos forestales constituyen commodities libremente transables que Argentina debería aprovechar convirtiéndose en abastecedor mundial de gran escala. Uruguay, Chile y Brasil aplican una política de desarrollo inteligente en esa dirección.

Argentina reúne todas las condiciones para insertarse exitosamente en ese mercado ya que dispone de 18 a 20 millones de hectáreas de suelos con aptitud forestal. Actualmente sólo se explota el 5 por ciento: un millón de hectáreas.

Argentina siembra 30 millones de hectáreas de granos todos los años. ¿Por qué no puede sembrar con árboles (forestar) 20 millones de hectáreas por única vez? Por la carencia de crédito de largo plazo. El ciclo del grano es de seis meses y puede financiarse con crédito comercial, mientras la forestación tiene ciclos largos de 12 a 15 años, para lo cual el crédito es inexistente. Chile, Uruguay y Brasil, han logrado resolver el problema con la indexación, mientras nuestro país se encuentra imposibilitado de encarar este proceso productivo para el cual está tan bien dotado, por la ausencia del crédito de largo plazo y por la prohibición legal de indexar.

La industria forestal exporta y genera divisas. Cada millón de hectáreas en explotación genera 1200 millones de dólares por año. Veinte millones de hectáreas pueden generar 24.000 millones de dólares en forma sustentable. Uruguay ha atraído inversiones de gran escala para la industria forestal y en 2015 consiguió pagar todas sus importaciones de petróleo con las divisas generadas por la exportación de las pasteras.

Valiosa contribución al pleno empleo

La forestación es especialmente oportuna en un país que padece de desempleo: cada millón de hectáreas genera 100.000 empleos (directos e indirectos) ya que entre el 40 y el 55 por ciento del costo forestal es mano de obra. La forestación es demandante de mano de obra no calificada, que puede ser adiestrada rápidamente, atacando el problema del desempleo en su raíz. Además es un factor de equilibrio regional y de descentralización, porque se desarrolla tanto en provincias centrales como periféricas: Buenos Aires y Santa Fe (4.902.000 hectáreas); Corrientes (1.543.000 hectáreas); Misiones (880.000 hectáreas); Jujuy, Salta y Tucumán (2.172.000 hectáreas); Chubut, Río Negro y Neuquén (3.871.000 hectáreas).

Para que el proceso sea viable es necesario dar accesibilidad a las tierras forestables. No se puede pretender la radicación permanente de población en regiones que carecen de caminos rurales pavimentados. Nuestro programa de caminos rurales que abarca 100.000 kilómetros, apunta a satisfacer esta necesidad.

La industria forestal favorece la descentralización

Las industrias vinculadas al sector forestal necesitan ubicarse cerca de los bosques por la elevada incidencia de los fletes en la madera. Esto hace que las industrias del ramo deban instalarse en zonas próximas a las fuentes de abastecimiento, generando un ciclo industrial completo –un cluster productivo- que promueve el desarrollo integral de la región y favorece la descentralización.

Impacto ambiental favorable

La forestación en gran escala contribuye eficazmente a la preservación de los suelos y a la prevención de las inundaciones. Es más fácil dispersar el agua en la atmósfera mediante los árboles que llevarla al Atlántico con costosas obras de desagües. Además se aprovecha el agua dulce convirtiéndola en riqueza –madera- en lugar de arrojarla al Océano. Como enseña el experto forestal Ing. José Edgardo Torres, cada eucaliptus actúa como una pequeña máquina bombeadora que transfiere a la atmósfera a través del follaje, el agua sobrante del subsuelo. Podemos plantar 7.000 millones de “bombas extractoras de agua” en la región pampeana, en zonas que padecen inundaciones crónicas.

Nuestra forestación en gran escala será también una respuesta inteligente y positiva al recalentamiento global. La atmósfera y la biósfera es una sola y estaba “globalizada” antes de que esa palabra se pusiera de moda y sus efectos serán beneficiosos también en el resto del mundo.

Síntesis

La primera etapa del programa de forestación abarca 5 millones de hectáreas y tendrá los siguientes beneficios:

  1. Creará 500.000 empleos productivos.

b) Generará divisas por 6.000 millones de dólares anuales.

    1. Afianzará el desarrollo de las economías regionales.

    2. Contribuirá a la descentralización del país.

    3. Será una fuente generadora de oxígeno.

    4. Mitigará inundaciones dispersando el agua del subsuelo a la atmósfera.

    5. Reducirá la erosión del suelo.

Una vez consolidada esta primera etapa y demostrada su factibilidad y conveniencia, seguramente el mercado, sin necesidad de subsidios, encarará la incorporación de nuevas áreas de forestación.