Sistema Penitenciario Modelo

Sistema penitenciario modelo

Sin imperium para exigir el acatamiento de la ley,

no existe el Estado ni el Derecho.

Sebastián Soler

Resumen Ejecutivo

Para terminar con la “puerta giratoria”, es necesario construir cárceles modelo, sanas y limpias, para alojar 100.000 internos que, -sumadas a las actuales debidamente readecuadas- brindarán a los jueces la posibilidad de hacer cumplir sus sentencias.

Para que el Derecho Penal cumpla con su rol disuasivo, lo esencial es que, en todos los casos, se cumplan las penas. El reconocido tratadista del derecho penal Sebastián Soler, afirmaba que no interesa tanto la severidad de las penas como su cumplimiento efectivo.

Equipar el país con una infraestructura carcelaria modelo con capacidad suficiente, no implica renegar del celoso respeto a los derechos humanos.

En nuestro país se viene impulsando una verdadera política abolicionista disfrazada de garantismo, que pretende suprimir la represión del delito cuestionando la legitimidad de la represión. En nuestro Código Penal, sin embargo, la expresión “reprimir” o “será reprimido”, se repite 190 veces. La represión del delito es, no sólo un derecho sino una obligación de las autoridades. El Juez Penal que no cumple con esta función básica queda incurso en un grave delito de acción pública, denominado prevaricato, que está tipificado en el art. 269 del Código Penal.

Debemos distinguir a los delincuentes ocasionales de los vocacionales. Los primerizos deben tener penas sustancialmente menores, aunque de cumplimiento efectivo en los delitos no excarcelables. Los segundos deben tener penas severamente agravadas por la reincidencia.

Introducción

La seguridad pública depende de una compleja cadena compuesta por cuatro eslabones: la policía que detiene al sospechoso, el Fiscal que investiga y acopia las pruebas, el Juez que impone la pena y el Servicio Penitenciario que hace cumplir la condena.

El Servicio Penitenciario está en emergencia: faltan cárceles para 100.000 internos. El hacinamiento en cárdeles o comisarias, coloca a los jueces en una disyuntiva inaceptable: si ordenan su detención pueden ser acusados de tener reclusos en condiciones prohibidas por el artículo 18 de la C.N.; si los dejan libres son considerados débiles y promotores de “la puerta giratoria” que desanima a las fuerzas de seguridad, que arriesgan sus vidas para proteger a la sociedad.

Los gobernantes, por su parte, generalmente optan por contratar más efectivos, agregar más cámaras y más patrulleros, con fines preventivos. Esta política es insuficiente, ya que el delito crece en cantidad y gravedad, fundamentalmente porque el Estado no está en condiciones de aislar físicamente a los delincuentes peligrosos, por el crónico déficit carcelario.

Sin imperium para exigir el acatamiento de la ley, no existe el Estado ni el Derecho

La creación de las figuras delictivas y la amenaza de imponer una pena al transgresor, es una actividad exclusiva del Estado: es la expresión de su máximo poder interno. Sin imperium para exigir el cumplimiento de la ley, no existe el Estado ni el Derecho. Sebastián Soler, Derecho Penal Argentino, Tomo I, pág. 37.

Hoy, superada la etapa histórica del castigo corporal, el símbolo de la capacidad coactiva del estado es la cárcel, que constituye el mayor eslabón de la cadena de represión del delito.

Como en toda cadena, es importante que todos sus eslabones funcionen bien, ya que la eficiencia del sistema dependerá siempre del eslabón más débil. Es queja reiterada de la ciudadanía que los delincuentes entran por una puerta y salen por otra. Esto implica una gran frustración social, en especial para el personal policial que arriesga su vida para detenerlos, como lo evidencian los casos que a diario se informan sobre la muerte de uniformados. Se culpa con frecuencia a los jueces por exceso de lenidad, pero no se tiene en cuenta que el hecho básico es que las cárceles están desbordadas y que el sistema carcelario está en colapso porque no hay adonde alojar a los detenidos.

Para que desaparezca “la puerta giratoria” es indispensable contar con capacidad suficiente para alojar a los condenados en cárceles modelo: seguras, limpias y preparadas para promover su reinserción futura de en la sociedad.

El caso de Estados Unidos

Tras la presidencia de Carter (1981), se generó en Estados Unidos un movimiento para combatir eficazmente el delito, basado en la premisa de que todos los ciudadanos debían tener garantizados sus derechos humanos a no ser asesinados, asaltados o violados. Se advirtió entonces que para esto, ninguna política de seguridad sería exitosa si el Estado no proporcionaba capacidad carcelaria en exceso para detener a los delincuentes y asegurar que ningún delito pudiera quedar impune por esta razón, consecuencia de lo cual todos los estados se abocaron a la construcción de cárceles suficientes.

Tras años de desarrollar esta política, en 2009, con 308.245.000 habitantes, Estados Unidos tenía 2.297.400 personas encarceladas (7,45 por mil de la población total) y había conseguido una importante mejora en la seguridad ciudadana, principalmente porque disponía de una infraestructura carcelaria con capacidad excedente. Es cierto, que además, la legislación penal fue haciéndose extremadamente rigurosa: por ejemplo en California, manejar en estado de ebriedad es delito grave no excarcelable. Como la ley es pareja no hay protestas. Se destaca el caso de una famosa figura del jet set, Paris Hilton, que estuvo detenida por este delito. También son delitos graves no excarcelables pintar graffitiscuando el daño supera los 2.000 dólares e ingresar a una propiedad privada con escalamiento, aunque sea la habitual cerca de 30 cm. de alto de los jardines estadounidenses. Y lo más importante de destacar: cuando una misma persona registra tres condenas firmes por estos u otros delitos no excarcelables, la pena es de prisión perpetua.

La severidad de esta legislación puede considerarse draconiana, pero, como dijimos, como consecuencia de la política integral adoptada, se logró alcanzar un buen clima de seguridad pública. El caso de mayor repercusión es el de Nueva York que, de haber sido una de las ciudades más inseguras del país, a partir de 1994, con la designación del alcalde RudolphGiuliani, recuperó un estándar de orden público envidiable gracias, entre otras cosas, a su reconocida política de “tolerancia cero”.

Como se ha ido implementando la política abolicionista

Desde 1984 se adoptaron numerosas medidas legislativas que han puesto en crisis la seguridad pública con un alarmante incremento del número y agresividad de los delincuentes.

*.- Se amplió excesivamente el régimen de excarcelación de los detenidos, aun de los acusados de delitos graves.

*.- Cuando transcurren dos años sin sentencia, la ley ordena la inmediata libertad del detenido aun por hechos de extrema gravedad.

*.- En las condenas de menos de tres años de prisión, el condenado puede ser exceptuado del cumplimiento hasta en dos oportunidades.

*.- Se debilitó en la práctica el agravamiento por reincidencia, que es un criterio universalmente aceptado. Recordemos que en California el condenado en firme por tres delitos no excarcelables, recibe cadena perpetua.

*.- La pena de los condenados por delitos comunes, fue reducida a un tercio.

*.- Numerosas figura penales recibieron disminución de penas, como lesiones, uso de armas de fuego, hurtos, robo con violencia en las personas, estafas, ocupación ilegal de inmuebles, etc.

*.- La ley del “dos por uno” si bien fue derogada, todavía se aplica en muchos casos por el principio de la ley más benigna

El delito deber ser reprimido porque así lo ordena el Código Penal

Como vimos en el punto anterior, la política abolicionista ha instalado, en la última década, el concepto de que “el delito no debe ser reprimido”. La palabra “represión” se ha vuelto una expresión execrable y la peor acusación que se puede hacer a las fuerzas del orden es que “reprimen” un delito.

En nuestro Código Penal, sin embargo, la expresión “reprimir” o “será reprimido”, se repite 190 veces. La represión del delito es no sólo un derecho sino una obligación de las autoridades. El Juez Penal que no cumple con esta función básica queda incurso en un grave delito de acción pública denominado prevaricato que está tipificado en el art. 269 del Código Penal.

Para una mejor información hemos confeccionado en una tabla la nómina de veces en que la palabra “reprimir” aparece en nuestro Código Penal que rige desde 1921, hace casi un siglo.

EL CODIGO PENAL ORDENA “ REPRIMIR” EL DELITO EN 190 OPORTUNIDADES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ARTICULO

EXPRESION

 

ARTICULO

EXPRESION

ARTICULO

EXPRESION

1

46

Serán reprimidos

 

65

158

Será reprimido

128

230

Serán reprimidos

2

55

reprimidos

 

66

159

Será reprimido

129

233

Será reprimido

3

56

reprimidos

 

67

160

Será reprimido

130

234

Será reprimido

4

62 – 2).

Hechos reprimidos

 

68

162

Será reprimido

131

237

Será reprimido

5

62 – 3).

Hechos reprimidos

 

69

164

Será reprimido

132

239

Será reprimido

6

62 – 4).

Hechos reprimidos

 

70

168

Será reprimido

133

241

Será reprimido

7

62 – 5).

Hechos reprimidos

 

71

169

Será reprimido

134

242

Será reprimido

8

64

Delito reprimido

 

72

172

Será reprimido

135

243

Será reprimido

9

76 bis

Reprimido con pena de reclusión o prisión

 

73

175

Será reprimido

136

246

Será reprimido

10

76 bis – 6).

Estuviera reprimido

 

74

175 bis

Será reprimido

137

247

Será reprimido

11

83

Será reprimido

 

75

176 Cap. V

Será reprimido

138

247

Será reprimido

12

84

Será reprimido

 

76

177

Será reprimido

139

248

Será reprimido

13

85

Será reprimido

 

77

178 – 1).

Será reprimido

140

249

Será reprimido

14

87

Será reprimido

 

78

178 – 1).

Será reprimido

141

250

Será reprimido

15

88

Será reprimida

 

79

179 – 1).

Será reprimido

142

251

Será reprimido

16

97

Serán reprimidos

 

80

179 – 2).

Será reprimido

143

252

Será reprimido

17

98

Serán reprimidos

 

81

180

Será reprimido

144

253

Será reprimido

18

99

Serán reprimidos

 

82

181

Será reprimido

145

254

Será reprimido

19

100

Será reprimido

 

83

182

Será reprimido

146

255

Será reprimido

20

101

Será reprimido

 

84

183

Será reprimido

147

256

Será reprimido

21

102

Será reprimido

 

85

186

Será reprimido

148

256 bis

Será reprimido

22

103

Serán reprimidos

 

86

188

Será reprimido

149

257

Será reprimido

23

104 – 1).

Será reprimido

 

87

189

Será reprimido

150

258

Será reprimido

24

104 – 3).

Será reprimida

 

88

189 bis–1).

Será reprimida

151

258 bis

Será reprimido

25

106

Será reprimido

 

89

189 bis–2).

Será reprimida

152

259

Será reprimido

26

108

Será reprimido

 

90

189 ter.–3).

Será reprimido

153

259

Será reprimido

27

109

Será reprimido

 

91

190

Será reprimido

154

260

Será reprimido

28

110

Será reprimido

 

92

191

Será reprimido

155

261

Será reprimido

29

113

Será reprimido

 

93

192

Será reprimido

156

261

Será reprimido

30

117 bis

Será reprimido

 

94

193

Será reprimido

157

262

Será reprimido

31

119

Será reprimido

 

95

194

Será reprimido

158

264

Será reprimido

32

120

Será reprimido

 

96

195

Será reprimido

159

265

Será reprimido

33

125

Será reprimido

 

97

196

Será reprimido

160

266

Será reprimido

34

125 bis

Será reprimido

 

98

197

Será reprimido

161

268

Será reprimido

35

126

Será reprimido

 

99

198

Será reprimido

162

268 (1)

Será reprimido

36

127

Será reprimido

 

100

200

Será reprimido

163

268 (2)

Será reprimido

37

127 bis

Será reprimido

 

101

202

Será reprimido

164

268 (3)

Será reprimido

38

127 ter.

Será reprimido

 

102

204

Será reprimido

165

270

Será reprimido

39

128 – 1).

Será reprimido

 

103

204 ter.

Será reprimido

166

271

Será reprimido

40

128 – 3).

Será reprimido

 

104

204 quáter

Será reprimido

167

273

Será reprimido

41

129

Será reprimido

 

105

205

Será reprimido

168

274

Será reprimido

42

130

Será reprimido

 

106

206

Será reprimido

169

275

Será reprimido

43

133

Serán reprimidos

 

107

208

Será reprimido

170

277

Será reprimido

44

134

Serán reprimidos

 

108

209

Será reprimido

171

278 – 1)

Será reprimido

45

135

Serán reprimidos

 

109

210

Será reprimido

 

172

278 – c)

Será reprimido

46

139 bis

Será reprimido

 

110

211

Será reprimido

 

173

278 – 3)

Será reprimido

47

140

Serán reprimidos

 

111

212

Será reprimido

 

174

280

Será reprimido

48

141

Será reprimido

 

112

213

Será reprimido

 

175

281

Será reprimido

49

143

Será reprimido

 

113

213 bis

Será reprimido

 

176

281

Será reprimido

50

144 bis

Será reprimido

 

114

214

Será reprimido

 

177

281 bis

Será reprimido

51

144 tercero

Será reprimido

 

115

215

Será reprimido

 

178

282

Serán reprimidos

52

145

Será reprimido

 

116

216

Será reprimido

 

179

283

Será reprimido

53

146

Será reprimido

 

117

219

Será reprimido

 

180

287

Serán reprimidos

54

148

Será reprimido

 

118

221

Será reprimido

 

181

288

Será reprimido

55

149

Será reprimido

 

119

222

Será reprimido

 

182

289

Será reprimido

56

149 bis–1).

Será reprimido

 

120

223

Será reprimido

 

183

290

Será reprimido

57

149 bis–2).

Será reprimido

 

121

224

Será reprimido

 

184

290

Será reprimido

58

150

Será reprimido

 

122

225

Será reprimido

185

292

Será reprimido

59

153

Será reprimido

 

123

226

Serán reprimidos

186

293

Será reprimido

60

154

Será reprimido

 

124

226 bis

Será reprimido

187

296

Será reprimido

61

155

Será reprimido

 

 

125

227

Serán reprimidos

188

300

Serán reprimidos

62

156

Será reprimido

126

227 bis

Serán reprimidos

189

301

Será reprimido

63

157

Será reprimido

 

127

229

Serán reprimidos

190

302

Será reprimido

64

157 bis

Será reprimido

 

 

El abolicionismo abre el camino hacia la impunidad delictiva y reduce la eficacia del sistema penal, con lo cual se destruye una de las piedras angulares de la vida civilizada: el monopolio de la fuerza en manos del Estado y el ejercicio eficaz del imperium para mantener el orden público.

El abolicionismo aspira además, a eliminar la reincidencia, elemento esencial para graduar la pena, que establece la diferencia entre quienes delinquen ocasionalmente y quienes hacen del delito su profesión, constituyéndose en una verdadera amenaza contra la seguridad de la población. En países que han logrado un estándar aceptable de seguridad, la reincidencia es un elemento central para la evaluación de la peligrosidad del imputado. Así, en California USA, la acumulación de tres condenas firmes por delitos no excarcelables, determina la aplicación de la cadena perpetua.

Es preciso que la cadena de represión del delito funcione eficientemente. Los delincuentes peligrosos deben ser aislados físicamente para proteger a la sociedad. El sistema que hoy impera en la Argentina hace que los ciudadanos honestos deban resignarse a vivir presos detrás de las rejas de sus viviendas o comercios, cuando lo rigurosamente legal sería aislar a los delincuentes peligrosos para que el resto de la sociedad pueda vivir en libertad. En este problema, como en tantos otros, podemos adoptar una actitud pasiva dejando cercenar la libertad de los ciudadanos honestos que ni siquiera pueden usar sin riesgos el espacio público, o bien asumir una actitud activa exigiendo, como lo ordena la ley, la represión de los delincuentes y su detención, en cárceles dignas, hasta que purguen sus condenas y sean rehabilitados.

Un sistema penitenciario modelo con capacidad suficiente

Para combatir el delito y cumplir con la garantía constitucional del artículo 18, es necesario construir cárceles modelo, sanas y limpias, para alojar 100.000 internos. Sumadas a las instalaciones actuales debidamente reacondicionadas, posibilitarán que los jueces puedan exigir el cumplimiento efectivo de sus sentencias.

El sistema actual ha fracasado

La lucha contra la delincuencia, tal como viene siendo encarada, es un fracaso y seguirá siéndolo si la política se reduce a seguir agregando patrulleros, cámaras de vigilancia y agentes de policía. Se necesitaría un policía para cada ciudadano, cosa absurda e imposible. La seguridad no se arregla con más policía, cosa que erróneamente propugnan algunos especialistas. Lo indispensable es mejorar fuertemente la calidad de todo el sistema para que cuando se produce un delito grave, el responsable quede físicamente aislado y no pueda causar más daño a la sociedad.

En resumen, lo lógico y justo es que los delincuentes estén entre rejas y no el resto de la sociedad, como está ocurriendo de manera creciente.

Hay 150.000 vigiladores privados que cuestan 3.200 millones de dólares por año y superan en número a la Policía Federal y a la Bonaerense.

Estamos siguiendo un camino equivocado. El planteo debe ser otro. Estadísticamente el número mundial de delincuentes presos no supera el 7 por mil que tiene Estados Unidos que es el país del mundo con mayor población carcelaria.

El resto o sea el 99,3 por ciento no requiere vigilancia, sino protección. La solución pasa por detectar a los delincuentes peligrosos y aislarlos físicamente en un sistema carcelario modelo.